miércoles, 10 de septiembre de 2025

¿Quién le plancha las camisas a Slim?

Pensé mientras planchaba mi camisa a cuadros. Mi atuendo era inverosímil en un día como hoy hace 8 años. Ahora estaba en chanclas de gallo, calcetines grises, un short de mi equipo de la temporada pasada, una playera de guchi (guacala) y el tiempo encima para poder terminar todo lo demás. En la televisión estaba un capítulo de la familia P. Luche que puse de YouTube y mi pensamiento en cuantas muchachas ocupa Carlos para planchar sus camisas. ¿De a como por camisa? Aquí cerca de la casa esta a 10 pesos la prenda, pero la dejan 2 tres, algo presentable, no bien, da el gatazo, nada más. Planchar bien una camisa lleva su tiempo y es cuestión de paciencia. Por eso me pregunto quien le plancha, ¿solo una persona?

Si tuviera todo el dinero del mundo le pagaría a la que plancha mis camisas 100 pesos por prenda y que este bien planchada. Donaría dinero a la gente que lo necesite. Me iría de vacaciones en mi avión privado, comería sano y construiría escuelas para todo aquel que no tiene educación. Claro que en este momento solo tengo para donde caerme muerto (se persigna, no vaya a ser). Como que de repente me dan ganas de entrarle a la política, ser de esos que apoya a los buenos, que no roba (ya no hay de esos) y que la gente recuerda.

Luego pongo una canción que me transporta a otro tiempo a otro lugar, me gusta, la disfruto, la siento y canto: Detrás de todos los gobiernos, de las fronteras y la religión. Hay una foto de familia. Hay una foto de los dos 🎶El bote para rociar de agua a la ropa funge de micrófono.

Un cuadro de Pablo. Picasso despejando una ecuación de segundo grado. Blanco titulándose del doctorado en educación. Otra canción que me eleva, me transporta, me hace sentir. El porvenir, el pasado, la puerta de Alcalá. Mírala, haciendo dibujos en un cuaderno. Édouard jugando futbol. Claude, claudicando. Velásquez formando su banda. Diego tomando mezcal. Miró mirando el infinito. Velásquez sounds. El invierno en el mar de la plata. Una partitura. Joan Sebastian. Bach. Beethoven​. Chopin. Rodríguez. Los versos del capitán. Helú planchando su camisa.

 

jueves, 10 de abril de 2025

Un sillón. Una ventana. Seis cuarenta y dos de la tarde. Una cortina. Un sol que aun no cae. Viento. Un arbusto. La nostalgia. Un día que puede ser cualquier día. Primavera. Una televisión. Una cruz de palma. Una palma. Primavera que parece verano. Otra cortina. Cojines en los sillones. Una canción. Otra estación. Un mensaje. Otro paisaje. Una retórica. La constructora que viene y va. Que no está. La misma canción. El mismo sonido. Un color. Una aplicación. Rimas disonantes. Rimas consonantes. Recuerdos de un pasado. La calle Zaragoza. El lago. Las cascaras de fut. Las retas. Regresar cansado. Hacer tarea. Disfrutar la tarde. Poner un disco. Ir a la biblioteca. Recuerdos de otro planeta. Otra latitud. Otros puntos cardinales. Frijoles en los costales. Y esta maquina de escribir que se traba. Que no escribe dos veces, que rebobina. Una bocina con potencia. ¿Otra vez Andrés?

Una pared. El sol. Una década del siglo pasado. Recuerdos. Esas ganas de volver, de no crecer. Juegos de niños. Tiempo perdido.

De vuelta a ese tiempo. A ese verano. A esas fechas. A ese calor. A esas retas. A esa ocasión especial. A esos recuerdos. A ese pueblo. Mirar mi evolución. Sentir la emoción. El aire. El horizonte. El futuro. Las posibilidades. Las realidades. El poder. La ética. Pensar. Amar. Ir al parque. Disfrutar la tarde. Decir cosas sin sentido que en el fondo todo se entiende. Disfrutar el calor. Sentir el témpano. Revolver las emociones. Vivir. Renacer. Las memorias que hemos creado. El soporte. Tu mirada. Tu dedicación. Tu emoción. No es 14 de febrero. No es una fecha especial. Todas las fechas son especiales. Tú. Como una canción. Como un colibrí, como esa emoción que no se puede escribir, no se puede ver, no se puede cantar, no se puede tocar, solo sentir.

lunes, 10 de marzo de 2025

Rastros

Una botella de mezcal. Una mesa vacía. Una bolsa del mandado junto a la pata izquierda de la mesa. Un piso de tierra. Una canción sonando en la radio. Una radio vieja que solo agarra una estación. Un día cualquiera. Unas ganas que no están no aparecen. Varios discos guardados en una caja de cartón. Un par de sueños en el bote de basura. Un pasado que no se fue, está aquí y parece no irse. Un después que nunca llega. Un porque sin respuesta. Una vida a media vida, a medio hacer, a medio amar.

Una persona que entra fatigada de todo y que ya no espera nada. No se ve, pero en su mente hay muchos recuerdos. Vive aquí, pero esta en el pasado. En las glorias de años pasados, en el tiempo perdido.  Y escribe. Escribe mucho sin llegar a ningún lado. Tampoco es que lo pretenda. Y aquí termino porque es el comienzo de una novela.

 


lunes, 10 de febrero de 2025

Güey

- ¡No digas mamadas güey!

- Pues entonces…

- ¡Puras mamadas! ¿No te cansas de decir pendejadas? ¡Pues si güey! ¡También no mames! ¡Relaja la raja! ¿Ya escuchaste la nueva de División minúscula?

- No. ¿Qué tal esta?

- Me gusto esa mamada. Así como reflexiva. Así como tú y tus mamadas. Si esta chida, pero al final se la jala con eso de atención torre de control. Como que lo dice muchas veces.

- La voy a escuchar.

- ¿Viste la mamada de Angela Aguilar y Adele?

- No. ¿Qué paso?

- La están acusando de plagio. O la acusaron.

- ¿Adele a Angela?

- ¡Simón!

- ¿Y sí?

- ¡Es una mamada! Suena mas a otra rola. Para mí que… bueno, puras mamadas. Ya le voy a llegar.

- ¿A quién?

- Ya me voy güey.

- Ok.

- Pues ahí luego vemos que pedo. Y de eso pues no le pienses mucho. Creo que te hace falta verlo desde otra perspectiva. Aun tienes tiempo. Solo debes organizarte bien y seguir y seguir porque eso es todo. No es como que no sepas. Sigue adelante y ten avances. Porque si nada mas dejas pasar el tiempo pues no. Y cualquier cosa búscalo en internet, no mames.

viernes, 10 de enero de 2025

Ideas

Seré breve: no quiero escribir.

Corrijo: me ganó el tiempo.

Corrijo de nuevo: no sé qué escribir.

Junto todo: escucho Beirut mientras trato de ordenar mi vida en este mes de enero. Tengo que planear todo mi año y aun me faltan cosas. Encima de todo eso Francisco Javier me presiona con el borrador que le dije que le mandaba el 30 de noviembre. Tal borrador no existe y no hago mas que dar largas. Lo entregaré a principios de mayo.

Respiro: quiero algo de beber.

Pensamiento: no vi el atardecer.

Otro pensamiento: quiero hacer una lista de películas para ver.

Continuo: Ayer se me ocurrió una idea para una nueva novela. Tengo mi disyuntiva si escribir en papel o en máquina. El problema de escribir en papel es que después lo tengo que transcribir. Sin embargo, ahora trascribir es mas fácil. Creo que me iré por el papel.

Hora: 8:30 pm

Día: puede ser cualquier día, excepto fin de semana.

Ya para terminar: no se me ocurre nada.